lunes, febrero 27, 2006

Un desahogo

Entre lo ridículo y penoso que pueden resultar las cosas nunca puedo dejar de pensar en las personas que más quiero, en que jamás podría hacerles notar situaciones que pudieran ponerlos incómodos en lo evidente o en lo secreto.

Todos tenemos una vida de virtudes y pecados (o pecadillos), algo como travesuras para transgredir un poco la monotonía de lo cotidiano, algo para dejarnos llevar por el instinto y la locura del momento bajo la complicidad de 4 paredes, para liberarnos y soltar las represiones físicas y mentales ( más carnales en este caso).

¿ Cómo podría ser capaz de resaltar estos hechos si yo mismo caigo en ellos ?. Todos en diferentes medidas buscamos el placer de la compañía , el toque de la fantasía o el respiro del alma, pero si no estamos bendecidos por esta gracia, entonces, nos refugiamos en nuestras mentes; nos dejamos llevar por la ilusión , vivimos el tiempo de otros, nos apropiamos de sus existencias para hacerlas nuestras y nos dejamos llevar, aunque sea por unos instantes y nuestro ser quede satisfecho. Gracias doy por ello, porque tengo la libertad necesaria sobre mí persona para hacer lo que quiera y no darles explicaciones a nadie y por ende tampoco las podría exigir. Por esto mismo, no te reprimas, no te incomodes por lo hecho, todos bailamos el mismo tango tarde o temprano y si el tango es tu favorito perfecto mil gracias a Gardel y Piazzolla por ello... es tú momento .........tú desahogo

sábado, febrero 11, 2006

Round 1: en esta esquina......

No tengo mayores prejuicios con la gente pero hay que reconocer que algunos dan motivos como para segmentarlos y estigmatizarlos.
Anoché mi amigo me invitó a comer algo rápido a la salida de un local y en un momento dado entraron 2 chicos asustados ; tras ellos, un grupo de al menos 6 raperos armados de prepotencia los comenzaron a increpar por su condición sexual y a empujones intentaban sacarlos fuera para darles una clase magistral de hombría, masculinidad, virilidad a fuerza de puños, patadas y palos.
Afortunadamente uno de los que atendían el movido local hablaba en su mismo lenguaje se enfrentó impidiendo que los sacaran. Los pobres chicos con celular en mano intentaban llamar a la fuerza pública para que los asistiera y al resto de los comenzales evitarnos ver una escena al más puro estilo enfrentamiento de las barras bravas en nuestro querido estadio nacional ( flor de pelea). Analizando en ese momento la situación y viendo a las victimas del caso solo puedo decir que me daban pena ver lo inútil que les hubiera resultado siquiera intentar enfrentarlos, inspiraban cero poder de ataque o defensa asi que la adrenalina ya me estaba saturando el torrente sanguíneo y me disponia a vestirme de azul, con una colorida zunga roja sobre el pantalón y a sacar una larga capa roja ..... cuando ya estaba por arrancar los botones de mi camisa y los botones saltando por todos lados la chusmería del hey ..... oh.. hey ......oh, había salido del local y amenazando a medio mundo con golpes si intervenían, y de paso llevándose algunos recuerdos del lugar (papas fritas, cigarros, galletas etc, etc.) :
Guardo mi capa y mi zunga roja pasión y les digo que para evitar ver como los despedazaban a golpes mejor los encaminaba en mi super auto.... . obviamente dijeron si a la primera.
Ya en el trayecto a una zona segura lejos de los engendros del rap nos comentaban el por qué tanta rabia de estos quinceañeros ( si quinceañeros pero con alma de mafioso de los suburbios de N.Y.). Nada, solo se bajaron de un auto muy enrabiados ( tal vez de un taxi a cuyo conductor convencieron amablemente de que no les cobrara la carrera), los vieron y decidieron que ese par de chicos (as) eran un buen elemento para liberar tensiones y acreedores del premio "punshing ball of the year".
Conclusión, prácticamente los dejé en la puerta de su edificio y animarlos a que lo tomaran como una anécdota más de la vida ( y que tomaran un curso intensivo con Ivan Moreira (UDI) para relajar las manos y nudillos en la cara de tu oponente de turno).